Al inicio del episodio 67 de Dragon Ball Super, Trunks ha partido en dos a Zamasu con la espada que ha recibido la fuerza del espíritu de la gente del futuro.

El dios no puede creer que sea derrotado por un humano, cuando finalmente desaparece en medio de una fuerte luz. En ese momento, llega Mai con Bulma usando la máquina del tiempo. Mai y Trunks se abrazan, y Gokú resalta que la espada actuó como una Genkidama. Cuando todo parecía haber acabado, una energía roja aparece y luego un humo negro se expande por todo el planeta Tierra. Se escucha la risa de Zamasu. Gokú y Vegeta intentan transformarse en Super Saiyan Blue, pero no pueden.
Entonces Trunks se transforma en Super Saiyan. Los tres saiyajines lanzan sus ataques especiales: Kame Hame Ha, Garlick Ho y Final Flash, pero estos no hacen mella en la capa oscura que se ha extendido en el firmamento. Gowasu cree que Zamasu puede que pretenda convertirse en el Universo. De los rostros de Zamasu en el cielo comienzan a salir ataques, que los saiyajines intentan detener. Los kaioshin hacen un campo de energía para protegerse, pero la Tierra está desprotegida y son eliminados. En el presente, también aparece el rostro rojo de Zamasu ante Gohan, Trunks, Chichi, Krillin y la pandilla de Pilaf. En el planeta de Bills, Wiss siente una energía desagradable que le da escalofríos.